Los satélites cluster constituyen una de las cumbres de la investigación astronómica. Cuatro sondas de exploración estudian desde el año 2000 la interacción entre el viento solar y el campo magnético de la Tierra. Los satélites cluster miden la colisión del viento solar con el campo magnético terrestre en tres dimensiones así como su transcurso temporal. En muchos casos estas colisiones dan lugar a auroras australes y, además, pueden generar fuertes interferencias e incluso fallos eléctricos en la Tierra. Los cuatro satélites están dispuestos en el espacio formando un tetraedro. Gracias a ello se puede medir, por primera vez, la estructura del campo magnético de la Tierra en distintos puntos del universo.
Los satélites seguirán suministrando informaciones valiosas a los geocientíficos hasta el año 2009.