El cosmonauta ruso German Titov fue el primero en fotografiar la Tierra desde el espacio. Los colores preciosos desataron un gran entusiasmo y se comprendió que la aeronáutica no debería limitarse a dirigir su mirada a los planetas y a la profundidad del universo, sino que también el propio planeta constituye un importante objeto de investigación. Comenzó así el tercer descubrimiento de la Tierra: se desarrolló la exploración de la Tierra que también se conoce como teledetección u observación de la Tierra.
La observación desde el espacio experimentó una evolución vertiginosa. Tras los sistemas fotográficos iniciales cada vez más especializados, como las cámaras multiespectrales, finalmente también la tecnología radar llegó a la observación espacial. En la actualidad la teledetección desde el espacio es un campo autónomo imprescindible.
Pero también la combinación de distintos datos de satélites, ya sean los que proceden de satélites de estudio del medio ambiente o de satélites meteorológicos, con datos provenientes de los satélites de teledetección nos proporcionan hoy en día informaciones que revisten una inmensa importancia para obtener informaciones relativas al cambio climático, a la cartografía, la reducción del ozono y los cambios en las masas territoriales.
Programas y proyectos significativos que contaron con la participación decisiva de EADS y de sus compañías predecesoras:
Los satélites de observación de la Tierra seguirán ganando importancia también en el futuro y contribuirán de forma decisiva a proporcionarle a los científicos informaciones sobre el estado de la Tierra y de su atmósfera.