Para el mundo de los transportes de hoy en día, ya sean por tierra, agua o aire, es importante saber dónde se encuentra uno en cada momento. Gracias a la tecnología aeroespacial fue posible determinar la situación exacta en cualquier punto de la Tierra. La navegación asistida por satélite está cobrando una importancia cada vez mayor para la economía, especialmente para la logística, las empresas de suministros, pero también para la policía y los servicios de emergencia, así como para el uso privado.
En la navegación por satélite, también denominada GNSS – Global Navigation Satellite System – el satélite emite señales de radiolocalización. En este proceso, la medición del tiempo desempeña un papel fundamental, dado que del tiempo de subida de las señales se puede deducir el posicionamiento. Para ello se precisan al menos tres satélites. De este modo, el receptor podrá determinar el grado de longitud y latitud de su posición. Un cuarto emisor de señales incluso haría posible determinar la altitud.
En la actualidad están funcionando el NAVSTAR-GPS americano y el sistema ruso GLONASS. Dado que ambos sistemas están controlados exclusivamente por instancias políticas, en Europa se decidió crear un sistema propio de navegación civil por satélite: Galileo.
Galileo es el primer proyecto realizado conjuntamente por la UE y la ESA y su financiación también corre a cargo de las dos organizaciones a partes iguales. También participan en este proyecto los siguientes estados no comunitarios: